VIETNAM Y CAMBOYA, EDENES EN EL SUDESTE ASIÁTICO

Belleza en estado puro

Atraídos por su irresistible encanto, miles de viajeros eligen estos destinos por ser de los lugares más paradisíacos de Asia meridional. Su apertura al turismo ha permitido a los visitantes disfrutar de su riqueza cultural, sus tradiciones y sus singulares parajes naturales.

Texto: Paula Martín
Fotos:  Paula Martín y Raquel González

El 80% de la población vietnamita es budista. Le sigue el cristianismo, que representa el 8%, y el islam. Una minoría practica al caodaísmo, que recoge elementos de diferentes religiones, como el cristianismo, budismo, hinduismo e islamismo, entre otras.

Foto: Raquel González

Vietnam -oficialmente República Socialista de Vietnam- está situado en el Sudeste Asiático, a orillas del mar de China. Tierra de contrastes, ofrece 2.900 km de costa con playas paradisíacas, poblaciones de ensueño, recónditas regiones montañosas y extraordinarias terrazas de arroz. Cabe subrayar que el 40 % de su superficie está ocupado por selvas tropicales.

Cuenta con 24 patrimonios mundiales reconocidos por la Unesco, 15 Parques Nacionales, 23 áreas marinas protegidas, 45 sitios de interés cultural e histórico y 6 reservas de la Biosfera.

Tiene frontera al norte con China, con Laos en el noroeste y con Camboya en el suroeste. Posee una característica forma de ese o de serpiente cuyo punto más estrecho se sitúa en el centro (tan solo 50 kilómetros). En esta región central se hallan los montes de Annam y la llanura costera que conforman la espina dorsal de Vietnam.

Pero además de gozar de parajes naturales de gran atractivo y un rico patrimonio cultural, Vietnam es un país con historia. Una historia marcada por las guerras y que ha ido forjado el carácter de sus gentes. Viet significa “gente tranquila” y Nam “sur” y es así como son sus habitantes: pacíficos, tranquilos y hospitalarios, pero al mismo tiempo orgullos y perseverantes.

Formó parte de China hasta el año 938. De hecho, conserva aún numerosos aspectos de la antigua civilización china y preserva algunas tradiciones desaparecidas hace tiempo en ese país.

A excepción de los primeros años de la dinastía Nguyen (principios del siglo XIX), este territorio nunca ha sido un estado como tal. Los múltiples enfrentamientos entre los pueblos que allí habitaban dificultaron la unificación del país y derivaron en el colonialismo occidental del siglo pasado. Con la invasión francesa (1859 – 1885), pasó a formar parte de las colonias de la Indochina francesa.

El país no ganó su independencia hasta abril de 1975, fecha en que finalizó la guerra de Vietnam con la derrota norteamericana y la toma de Saigón por las fuerzas de la RDVN. Es en ese momento cuando comenzó a mirar al futuro, apostando por el turismo, que se ha convertido en una de sus principales fuentes de ingresos.

El arroz, base de la alimentación

Capítulo especial merece su gastronomía, uno de los principales reclamos turísticos de esta tierra. Para degustarla, Vietnam ofrece desde los locales más exóticos, pasando por los modernos restaurantes de Ho Chi Minh, hasta la popular comida callejera.

El arroz constituye la base de su alimentación. Vietnam es uno de los mayores exportadores del mundo y su cultivo es tradicional. La mayor parte de su producción se acumula en el Delta del Mekong y del Río Rojo.

Más allá del arroz, uno de los platos típicos es el Bánh cuon, un delicioso rollo de harina de arroz relleno de carne y verduras, que se acompaña de una salsa de vinagre, azúcar y chili.

Los caldos y sopas también están muy presentes en la cocina vietnamita. Los más destacados son el Bún chá, un caldo de verduras y salsa de pescado que se mezcla con carne y fideos de arroz, y el Phó, una sopa caliente de fideos con ternera o pollo y verduras.

Hanoi, belleza entre el caos

Iniciaremos nuestro periplo por tierras vietnamitas en la zona norte para ir bajando hacia el sur hasta llegar a la ciudad de Ho Chi Minh y el delta del rio Mekong, deteniéndonos por el camino en las localizaciones más destacadas y singulares.

Nuestro punto de partida es la capital, Hanoi, un auténtico laberinto de calles, con cables por doquier y un tráfico caótico (Vietnam es el cuarto país con mayor número de motos del mundo), pero al mismo tiempo resulta de una belleza inusual. La mejor forma de recorrer esta ciudad es en cyclo o moto taxi.

Merece la pena perderse por el viejo Hanoi. El casco antiguo, uno de los lugares más visitados y concurridos, cuenta con 36 calles y cada una de ellas está dedicada a un oficio diferente. Su elegante barrio francés, repleto de bellos edificios coloniales, nos muestra el legado que allí dejaron nuestros vecinos.

Visitar sus innumerables templos como el Templo Ngoc Son, situado en una isla en mitad del lago Hoam Kiem, o el Templo de la Literatura, es toda una experiencia. De gran belleza son también sus pagodas, como la Pagoda de un sólo pilar o la Pagoda Tran Quoc, la más antigua de la ciudad.

Sin embargo, la gran sorpresa nos la depara el Mausoleo de Ho Chi Minh. Allí permanece embalsamado y expuesto el líder de la revolución y héroe nacional.

Otra de las visitas obligadas es el espectáculo de marionetas sobre el agua, un arte que se remonta al siglo XI y que se practicaba en el delta del río Rojo.

Multitud de motos y cyclo en el centro de Hanohi
Foto: Paula Martín

El sombrero cónico o “Nón Lá” es el típico sombrero vietnamita y uno de los símbolos del país. Sirve para protegerse del sol y para resguardarse de la lluvia. También se usa como cesta o para transportar utensilios, comida o frutas. Tiene dos variantes: la masculina y la femenina. 

Foto: Paula Martín

Tumba de Minh Hang (Hue)
Foto: Paula Martín

Las tribus del norte

En Vietnam viven 54 grupos étnicos, principalmente en áreas rurales o cercanas a la frontera con China, que cuentan habitualmente con sus propias lenguas y conservan intactas la mayoría de sus costumbres.

Los Dao son los más numerosos y habitan en las montañas del norte. Si viajamos a Sapa, a 317 kilómetros de Hanoi en los Alpes tonkineses, tendremos la oportunidad de ver cómo viven y conocer a la otra tribu del lugar, los Hmong. La zona es célebre por sus famosas terrazas de arroz y sus majestuosos paisajes montañosos entre los que sobresale el pico Fansipan, el más alto de Vietnam con 3.143 m. Sin duda, un buen lugar para la práctica del trekking.

Más tranquilo y menos masificado es el valle de Mai Chau, donde residen las minorías étnicas de los Hmong, los Mong y los Tay Blancos. Al contrario que Sapa, mantiene mejor su esencia original. Una buena forma de conocer sus costumbres es alojarse con una familia local y degustar comida tradicional. Pasear por sus campos y arrozales es todo un placer.

Halong, una maravilla natural 

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994 e incluida en la lista de las 7 nuevas maravillas naturales del mundo, desde 2011, la mítica Bahía de Halong es uno de los lugares que todo turista debería visitar en Vietnam.

Lacalizada en el golfo de Tonkin a 182 kilómetros de Hanoi, tiene una extensión de unos 120 kilómetros y alrededor de 2.000 islas y formaciones kársticas que se extienden por el Mar de China.

Merece la pena embarcarse en un junco para realizar un memorable crucero para visitar las islas de Tip Top o Dau Bau, la aldea flotante de Cua Van y las cuevas Hang Sun Sot o Thien Canh Son.

No tan espectacular como su hermana mayor, pero de un encanto innegable, Tam Coc ofrece una hermosa excursión muy cerca de Hanoi. Emplazada en la provincia de Ninh Binh, es conocida como la pequeña Halong o la Bahía de Halong terrestre.

Hue, la antigua capital

Abandonamos el norte del país para proseguir nuestro recorrido hasta el centro. Allí encontramos importantes ciudades y hermosos paisajes.

Hue, antigua capital de Vietnam durante casi 150 años (1802 – 1945), fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco el 1993.

Visitar Hue es viajar al pasado. En esta localidad se ubica la famosa Ciudadela imperial, donde se encuentran las residencias de los emperadores, así como varias de sus tumbas. Las más conocidas son las de Minh Mang, Khai Dinh y Tu Duc. También resulta de gran interés su clásico mercado vietnamita y su famoso puente Trang, diseñado por Eiffel.

Además, dar un relajante paseo en barco por el Río del Perfume, que se llama así por el olor de las flores de loto, es toda una delicia. A sus orillas, en lo alto de la colina Ha Khe está la Pagoda Thien Mu, conocida también como la Dama Celestial. Tiene siete alturas y es la más alta de Vietnam.

Si continuamos hacia el sur, nos toparemos con la cordillera Truong Son que divide el país en dos. Se puede atravesar por un túnel o mediante una serpenteante carretera de montaña. Esta segunda opción, la más recomendable, permite acceder a la cima Hai Van para avistar verdes bosques con el mar de China como telón de fondo. También el viajero tiene la posibilidad de contemplar búnkeres de guerra. Este idílico paraje se conoce como El Paso de las Nubes. 

Una vez concluido el descenso, el visitante tendrá la oportunidad de disfrutar de la admirable Bahía de Lang Co, con hermosas playas de arena blanca y aguas turquesas, antes de llegar a Danang.

Esta urbe portuaria acoge magníficos puentes como el Dragon Bridge, emblema de la ciudad, así como destacadas pagodas como la de Linh Ung, de arquitectura contemporánea, que contiene una gigantesca estatua de Lady Buddha de casi 70 metros de altura, o la de Phap Lam.

Desde Danang hasta Hoi An, recorriendo la costa, se despliegan 30 kilómetros de playas donde los soldados estadounidenses se relajaban durante la guerra de Vietnam.

4.2. PASO DE LAS NUBES

Serpenteante carretera que sube a la cima Hai Van (Paso de las Nubes)
Foto: Paula Martín

Ejemplo de casa típica con farolillos (Hoi An)
Foto: Paula Martín

Hoi An, “la ciudad de los farolillos”

Hoi An, es una pequeña localidad declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en1999. La “ciudad de los farolillos”, considerada como la más bonita de Vietnam, supuso un enclave fundamental para el comercio, es por ello por lo que aún conserva vestigios de las culturas que por allí pasaron como la china o la japonesa, cuya mayor representación es el famoso puente japonés, que separaba la ciudad en dos partes.

Es un lugar para pasear sin prisas. Visitar su mercado central o el templo Quang Cong, perderse por sus rincones admirando los edificios o caminar a las orillas del río son algunos de los placeres que depara esta población milenaria.

A tan solo 40 kilómetros al suroeste de Hoi An se halla el Santuario hinduista de My Son, incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad en 1999. En este enclave, el visitante podrá descubrir las ruinas de una antigua ciudad imperial del reino de Champa que floreció entre los siglos IV y XIII con más de 70 templos y tumbas.

El sur, el gran desconocido

Mientras que la mayoría del turismo se aglutina en el norte o en el centro del país, el sur pasa mucho más desapercibido a los ojos del viajero. La excepción es Ho Chi Minh, la antigua Saigón. Al ser la ciudad más poblada de Vietnam, con cerca de 9 millones de habitantes, se ha convertido en la puerta de entrada al país. Junto a ella otros imprescindibles en esta zona son el Delta del Mekong y las espectaculares playas de Nha Trang.

Ho Chi Minh es una moderna metrópoli de grandes rascacielos y un marcado pasado colonial cuya mejor muestra es el antiguo Barrio Residencial Colonial. Allí se puede visitar el Ayuntamiento, la Casa de la Ópera, la Catedral de Notre Dame o el Correo Central. Otros de sus reclamos son el Palacio de la Reunificación o el Museo de los Vestigios de la Guerra de Vietnam, pero si hay una excursión esencial si se visita la antigua Saigón esa es la de los túneles de Cu Chi.

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Uno de los túneles de Cu Chi que se puede visitar y escondite utilizado por el Viet Cong.
Foto: Paula Martín

Estos túneles jugaron un papel relevante en la resistencia que el Viet Cong ofreció a las tropas estadounidenses y fueron claves para la victoria. Consisten en un extenso conjunto de galerías interconectadas de unos 250 km de extensión que fueron utilizados por las guerrillas como escondite en su lucha contra el ejército americano. También se usaron como rutas de comunicación, hospitales, almacenamiento y alojamiento. Contaban con baños, salida de humos y ventilación. Parece prácticamente imposible que durante el conflicto llegaran a vivir allí cerca de 10.000 personas.

En la actualidad es posible recorrer alguno de ellos, ver armamento y trampas y comprender algunas de las tácticas utilizadas por la guerrilla acompañados de guías, muchos de los cuales son antiguos combatientes de la guerra e incluso algunos llegaron a vivir en los túneles.  

Finalizamos este excepcional recorrido en la provincia de Tien Giang, en concreto en uno de los lugares más emblemáticos del país: el Delta del Mekong.

7.1. Mekong

Pintorescos canales en el Delta del Mekong .
Foto: Paula Martín

Este río, el octavo más largo del mundo, desemboca en el mar de China Meridional tras recorrer 4.880 kilómetros a través de China, Laos, Myanmar, Tailandia, Camboya y, por último, Vietnam. Representa una de las fuentes de ingresos más importantes del país ya que más de la mitad del arroz y del pescado que se consume en Vietnam proviene de la región del delta.

El precioso mercado flotante de Cai Rang, en Can Tho y la espectacular pagoda Vinh Trang, en My Tho, son paradas indispensables antes de comenzar el paseo en barco por el río Tien –una de las ramificaciones del Mekong. Durante el recorrido hacia el delta se podrán divisar las islas Dragón, Unicornio, Tortuga y Fénix. Posteriormente merece la pena adentrarse en la selva, remando en un bote por los pintorescos canales, probar frutas tropicales o disfrutar de la música tradicional.

Camboya: la magia de Angkor

8.4.. TA PHROM. Camboya. Foto Raquel González

El templo Ta Phrom, en Angkor (Camboya), fue escenario de Tomb Raider
Foto: Raquel González

Pero la aventura no tiene por qué terminar aquí. Si se dispone de algunos días adicionales son muchos los viajeros que realizan una extensión de su viaje al país vecino: Camboya. Un magnifico complemento que les permitirá descubrir una cultura diferente, degustar otra gastronomía y ver una forma de vida distinta a pesar de la cercanía geográfica y el origen común de ambos países que formaron parte de la antigua Indochina.

Desde la ciudad de Siem Reap es obligada la vista a los populares templos de Angkor, construidos entre los siglos IX y XIV. Por su asombrosa belleza, están considerados como una de las grandes maravillas del mundo y reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1992.

Este complejo arqueológico atesora más de 100 construcciones. El templo más destacado es Angkor Wat. Dedicado al dios Vishnu, constituye el máximo exponente de la arquitectura del imperio khmer y es considerado como el monumento religioso más grande del mundo.  

La segunda parada imprescindible es la ciudad real amurallada de Angkor Thom, fundada por el Rey Jayavarman VII. Se trata de un recinto de 10 km cuadrados donde destacan el templo de Bayon, único por sus 54 torres decoradas con 216 caras sonrientes de Buda; el Templo real de Baphuon, Phimeanakas o palacio celestial, la Terraza de los Elefantes y la del Rey Leproso. En la puerta sur, resalta el imponente frente de piedra de 23 metros de altura de Avalokiteshvara.

Otro de los templos más sorprendentes es Ta Phrom. Se encuentra prácticamente devorado por las raíces de los árboles y fue el escenario perfecto para la película de aventuras Tomb Raider, protagonizada por Angelina Jolie.

Si el tiempo lo permite, como colofón merece la pena disfrutar de un maravilloso atardecer desde la colina de Bakheng.

Para completar esta escapada a Camboya qué mejor que dar un paseo en barco por el lago Tonlé Sap, situado en el corazón del país, muy cerca de Angkor. Es el más grande de agua dulce del Sudeste Asiático y en él ubican entre 170 y 190 aldeas flotantes con más de 90.000 habitantes, muchos de ellos vietnamitas. Una de las más destacadas es Kompong Phluk, con sus casas construidas sobre pilares de madera a modo de palafito, para evitar ser inundadas en la temporada de lluvias.

8.1. ANGKOR WAT. Camboya. Foto Raquel González_retoque

Angkor Wat (Camboya) es el monumento religioso más grande del mundo
Foto: Raquel González

La Guerra de Vietnam y el cine

6.4. Recuadro guerra y cine

La Guerra de Vietnam (1958 – 1975) enfrentó a Vietnam del Sur, apoyado por los Estados Unidos, y Vietnam del Norte, ayudado por el bloque comunista. Fue considerado el primer conflicto televisado de la historia y fuente de inspiración para grandes directores que rodaron diversas películas relacionadas con este conflicto que supuso una humillación para EEUU y una gran división entre su población. Algunas de las más destacadas son Good Morning Vietnam (1987), dirigida por Barry Levinson; La chaqueta metálica (1987), de Stanley Kubrick; la trilogía de Oliver Stone: Platoon (1986), ganadora de 4 premios Óscar, Nacido el 4 de julio (1989), que se hizo con dos estatuillas, y El cielo y la tierra (1993); o la también oscarizada Apocalypse Now (1979), de Francis Ford Coppola.

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